La Marca Perú por Y&R


Analicemos por qué esta campaña no es una más. Recordemos cuándo nació esta tendencia de  amor por el Perú. Que yo recuerde, y haya sentido, me atrevo a poner como inicio a los videos de PromPerú, que mostraban la increíble diversidad de nuestra tierra. Obviamente, hay que añadir las consecuencias, que son aumento del turismo externo, que a la vez generó el aumento del turismo interno. A esto le siguen una serie de campañas ya basadas en la gente, en el peruano, campañas que explotaban el empuje, la creatividad, peculiaridad, etc., de ser peruano. Ver lo que tenemos nos hace sentir orgullosos, ese orgullo nos hace sentir mejores, ya no somos menos que un extranjero, por ejemplo, tenemos algo especial.

Evidentemente todas las campañas se volcaron a mostrar lo nuestro, la gastronomía, Machupicchu, nuestro cine, nuestra literatura, lo nuestro, lo nuestro, lo nuestro. Nuestro ego se estaba acrecentando, lo que resultaba contraproducente porque la humildad a pesar de la grandeza es algo que nos hace más grandes aún. Entonces el siguiente paso era “compartir” lo que tenemos, esto parece haberlo entendido bien (y mejor) la agencia Y&R, estaba en la esencia de ser peruano el compartir, empezar a compartir, hacía falta , era el capítulo que seguía, el siguiente paso después de haber mostrado al mundo lo que somos.

Cuando hace varios meses me enteré que Y&R había ganado la cuenta de Marca Perú lo primero que pensé fue que se venía una campaña tipo “Conectados podemos más” y me parecía que eso sería más de lo mismo, que se debía girar la tuerca, pero ¿cómo? y me quedé con que se trataba de un enorme reto, porque ya se había hablado mucho del Perú hasta ese entonces. Solo hay que felicitar a la agencia Y&R por romper los esquemas, en Altavoz Publicidad hacemos crítica constructiva y respetuosa, pero cuando hay que quitarse el sombrero nos lo quitamos, me cuentan que en la presentación oficial del siguiente documental, la gente aplaudió de pié y la presentadora lloró. Y no es para menos. Disfruten!