De todo como en botica


Hace poco vi el spot de Boticas Arcángel y una vez más me llamó la atención la imagen que queda en la mente del consumidor como resultado de ver un spot. En nada se parece a la de una pequeña tienda donde venden pastillas y remedios. Siempre me llama la atención esos saltos que dan las marcas en la carrera por definirse  de una mejor manera ante su público. Vimos anteriormente el caso de San Fernando, que pasó de vender pavos y pollos a ser el que reúne a las familias peruanas en la mesa, el de Coca Cola, para un ejemplo más claro, que pasó de vender bebidas gaseosas a vender felicidad. A todo esto se llega con una visión profunda de lo que significa para el público una marca.

 

En el caso de Boticas Arcángel, su spot revela que también se ha trabajado con esta visión de marca. Hace tiempo escuché en la televisión la frase “De todo como en botica”. Un conductor hacía referencia a la variedad de entretenimiento que había ese día en su programa. A las frases populares no hay que desestimarlas ya que son muy reveladoras y además son un producto popular de mucho peso. Hace tiempo que las boticas podrían pasar por minimarkets con la increíble variedad de productos que se venden en ellas. Entonces, es bueno darle un giro de ajuste a la imagen de un negocio para definirlo correctamente. Una botica está en el negocio de la salud, y decir esto no significa que se dejen de vender la gran variedad de productos que venden, solo que este no puede ser un beneficio diferenciador, por eso me gustó este spot.

FAIL: El Arca de Noé


Hace unas semanas entré al Facebook y me sorprendió el “estado” que nuestra Marca País había publicado en esta red social: “El Perú es el arca de Noé”. La imagen es real (no es una broma), la publicación duró 7 minutos en la red y luego fue eliminada. El mensaje, además de ser muy proyectado, es bastante ambiguo, ya que se presta para algunas interpretaciones negativas a cerca de los peruanos.

Este Fail lo podemos considerar como un ejemplo de “lo que nunca deben hacer los Community Manager”, sobretodo porque ellos y sus contenidos pueden llegar a tener gran repercusión en las redes sociales.

Usuario: La Marca País del Perú.

Hora y fecha: 2:30 p.m de un 15 de Marzo del 2011.

Las campañas que me hubiera gustado ver – Gustavo Rodríguez


La idea de este Altavoz es subirle el volumen a las opiniones interesantes sobre todo lo relacionado a la comunicación. La otra vez, Gustavo Rodríguez publicó una nota en su Facebook que nos pareció más que interesante y por eso nos sentimos en la obligación de darle más difusión. Aquí les va.

PPK y su adiós a la gringada.

Panchita, la mujer que tanto ayudó a la crianza de mis hijas, me dijo hace poco que PPK le parecía un gringo prácticamente recién llegado. Es probable que ese sea el mayor prejuicio que Kuczynski haya tenido que enfrentar en esta campaña. Un prejuicio curioso, además, en un país que en su momento eligió a un ciudadano japonés. Me pregunto que hubiera ocurrido si Panchita, hace unos meses, en lugar de toparse en su televisor con el spot que lanzó a la Alianza por el Gran Cambio –ese que mostraba a algunos rostros trasnochados que no prometen cambio– se hubiera encontrado con otro donde PPK le hace notar que ambos tienen más en común de lo que se imagina. Pancha y sus seis hermanos son hijos de migrantes, tal como lo son la gran mayoría de familias peruanas. Descienden de personas que dejaron lejos sus hogares para realizar sus sueños en otra tierra. La historia de PPK pudo mostrarse de manera similar: el hijo de un alemán que dejó su hogar para servir a leprosos en la selva peruana. El niño que, en Iquitos, sintió en su casa las adaptaciones a una nueva vida. En un país de migrantes, ser uno de ellos puede ser un tesoro para generar empatía. Y sin empatía previa, no hay propuesta que luego se tome en serio.

Ollanta y el lema de su dilema.

Para estas elecciones Ollanta Humala ya no tiene el principal activo que disfrutaba en las anteriores: la novedad. Cinco años de apariciones en la prensa le han dejado un lugar como protagonista de nuestra política pero le han restado la rutilancia que da una primera aparición.  Además, aquel discurso flamígero que lo llevó lejos hace cinco años, tiene cada vez menos resonancia en un país que crece por obra de sus emprendedores individuales. La idea de “un Perú para los peruanos” puede calar más en un hastiado poblador del sur peruano que en un elector joven y globalizado de Laredo, en Trujillo. Por eso, esta campaña encuentra a Humala a la mitad de un proceso personal que quizá se defina en el 2016. Por ahora ha cambiado el rojo por el blanco y el polo del cachaco por el traje del estadista. Lo que me hubiera gustado ver esta vez es algo que García hizo con astucia hace cinco años al presentarse como “el cambio responsable”:  dejar por sentado que hay cosas buenas que no deben cambiarse, pero que hay cosas inhumanas que no pueden permitirse en ninguna nación que se ame.

Un concepto como “Plata hay, pero injusticia sigue habiendo” pudo haber sido el pretexto para explicar de manera emotiva cómo el dinero de las inversiones puede ser mejor aprovechado para brindar servicios de calidad en salud, educación y justicia.

Castañeda, el mudo que pudo hablar de otra forma.

Las estrategias de comunicación más audaces son las que logran transformar una debilidad en una fortaleza. Ocurrió con la introducción del Volkswagen a inicios de los años 60 en Estados Unidos: la pequeñez y fealdad de un auto que fuera avalado por el nazismo fue aprovechado por Bill Bernbach para lanzar una campaña de simpatía antisistema.

En Argentina, a De La Rúa le pasó algo parecido a lo que le ocurre a Castañeda: lo acusaban de aburrido. Y Ramiro Agulla, su publicista, inició su campaña con un recordado comercial en la que el candidato encaraba el tema sin asco.

¿Y si Castañeda hubiera zanjado el tema desde el principio? ¿Y si hubiera dejado en claro que él se sabe poco carismático, soso, picón? ¿Pero que el país, lo que menos necesita son animadores de fiesta y sí solucionadores de problemas?

Su spot de lanzamiento fue un catálogo light de sus obras en Lima, en donde solo al final aparecía el candidato diciendo una frase que nadie recuerda. Me pregunto qué rumbo hubiera tomado su campaña si él hubiera cogido el toro por las astas:

“Dicen que soy mudo.

Será que mientras otros hablaban, yo construía escaleras para los más pobres.

Dicen que soy antipático.

Será que mientras otros bailaban, yo llevaba una mejor salud a quienes no la tenían”.

Como se puede intuir, se trataría del mismo catálogo, pero con dinamita que traza la cancha con otras reglas.

Keiko y el retrato de su padre.

Keiko Fujimori tiene a su favor a un quinto del electorado que siente lealtad a su apellido. Pero también tiene al frente una mayor cantidad de peruanos que no le perdonan a su padre los crímenes y la escandalosa corrupción que se dieron en su gobierno. Es una posición complicada, entre deberle lealtad a su padre, o prometérsela a la mayoría de electores que necesitaría para gobernar.

Me hubiera gustado verla afrontar este dilema. Verla sostener un retrato de su padre, mientras dice que como hija tiene la obligación de querer a su padre, pero que como Presidenta, tiene la obligación de servir a todos los peruanos. Y, luego de sacar el retrato del encuadre, como quien lo saca de la cancha, continuar con el mea culpa que la mayoría de peruanos espera escuchar.

A los antifujimoristas como yo no nos llegaría a convencer. Pero a muchos indecisos, es probable que sí.

Toledo y un acto final de humildad.

La actual campaña de Alejandro Toledo es la mejor pensada. No solo porque es la que más apela a la sensibilidad urbano marginal del país, que es donde se concentran los votos (Papá Chacalón le sirve de fondo, y el locutor retumba como un eco en los cerros). Tampoco porque sea la única campaña que da una promesa emocional clara: que con él, al Perú no lo para nadie. Sino también porque es la única campaña que ha segmentado claramente sus públicos: a las amas de casa les recuerda los precios estables. A los jóvenes les habla de programas para el emprendimiento y del Ministerio de la Juventud y el Deporte.

Si algo me gustaría ver en su campaña, sería un mensaje sincero sobre los errores que cometió en su primer gobierno y que ha aprendido que no deben volver a ocurrir.

Un líder que reconoce sus errores de manera honesta puede ser irresistible.

Esperamos que les haya gustado.

Por una Amnistía Internacional


Una bala que no se dispara, policías abusivos que se retiran, periodistas que no son golpeados. Esto es lo que nos presenta el nuevo spot realizado por Wanda Productions para Amnistía Internacional, la organización mundial para la protección de los Derechos Humanos.

Como en sus anteriores vídeos, en “The Projection” se utiliza el blanco y negro para reflejar esa realidad sombría y triste. Hechos y abusos que se dan en nuestra sociedad,  donde el miedo y la impotencia se juntan ante la violencia que el hombre puede llegar a provocar.

El efecto que rebobina cada escena nos muestra un después y un antes, lo que sucede y lo que podemos llegar a evitar. Gritos, llantos y disparos que podemos silenciar, ayudando a esas personas que, en alguna parte del mundo, son injustamente privadas de su libertad.

 

“Puedes salvar los Derechos Humanos”. Firma Aquí.

Introspección: fútbol peruano


Hace unos meses un buen amigo abrió La Doce, un alquiler de canchas de grass sintético en Piura. Lo único que yo sabía del tema es que era un negocio muy rentable, ya se habían creado un par de locales parecidos que tenían éxito en la ciudad. En Chiclayo me comentaron que habían más de 20 negocios iguales, en Lima deben haber más. Evidentemente es una buena inversión. Y como aquí hablamos de publicidad, queremos hacer un ejercicio por comprender lo que pasa en la mente del consumidor de estas canchas.

El Perú es un país futbolero, la gran mayoría quiso en determinado momento y edad ser futbolista, nuestros ídolos y prototipos a seguir en cuestiones de look son futbolistas. En la infancia los padres alientan a sus hijos a jugar al fútbol, los padres de ellos también los incentivaron a ser futbolistas, y los medios nos venden fútbol todos los días y en todas las formas.

Basados en la teoría de la Psicóloga Carmen González, conductora del programa de RPP, “De frente y sin máscaras”, los traumas de la infancia pueden determinar la conducta en la vida adulta.  A gran escala y a todo nivel, el Perú arrastra un trauma de infancia, somos un país frustrado por un pasado que nos hizo ver la gloria y hoy tenemos que convivir con esa idea, de niños quisimos ser futbolistas para ser los que cambiemos la historia, pero no todos han podido y terminamos dedicándonos a otra cosa.

Las canchas de grass sintético son una suerte de terapia para los peruanos. Es algo que los dueños de estos negocios deben tener en cuenta como eje de sus acciones. Cada vez que un peruano común y corriente entra a la cancha se siente un profesional, cada vez que hace un gol siente que debe gritárselo a alguien. Es incoscientemente cumplir un sueño. Además el fútbol es una pasión para muchos, mejor motivo no puede haber para darse cuenta de que lo emocional es lo que debe primar en este negocio. Me parece excelente la iniciativa de prestar camisetas, balones oficiales, poner gradas y todo lo que lo haga parecer más profesional. Después de tener en cuenta todo esto, los dueños deben ver a los clientes con otros ojos, comprender en ellos el deseo de vivir la experiencia de sentirse un profesional, porque el negocio no es alquilar canchas, el negocio es cumplirle el sueño al futbolista que todos los peruanos llevamos dentro.

Satisfaction, el viral


El próximo 25 de marzo, Bélgica celebrará el día de la igualdad de remuneración entre la mano de obra masculina y femenina (Equal Pay Day). Para promocionar la celebración, los organizadores junto a la agencia Mortierbrigade han realizado un remake, una campaña viral basada en el videoclip “Satisfaction” del Dj Benny Benassi.

El vídeo utiliza principalmente a la parodia, al exagerar los gestos y los movimientos, para llamar la atención y así causar un efecto viral en Youtube. Además, nos muestra a mujeres mayores (59, 67 y 69 años) trabajando en construcción, un rubro donde predominan los varones, pero sin dejar su “sensualidad” de lado. Personas que trabajan, tienen un esposo y cuidan de su familia. Señoras que, aunque no tengan los esculturales cuerpos de las modelos que salen en el videoclip original, merecen un salario igual y digno como el que reciben los hombres.

 

Este es el videoclip original:

Publicidad ofensiva para la mujer


Les mostramos algunos ejemplos de publicidad que a lo largo de la historia ha sido ofensiva para las mujeres. Como veremos, antes las ofensas eran directas, hoy sería imposible ver algo así. Los tiempos han cambiado y lo último de agresión a las mujeres en la publicidad que se recuerda es en los comerciales de cerveza donde aparecían como un adorno o un objeto sexual. Hoy se utilizan modelos de ambos sexos para valerse del erotismo pero sin ninguna intención discriminatoria.

“Tarde o temprano tu esposa manejará a casa, esa es una de las razones por las que debes tener un Volkswagen”

“Ahora podrá cocinar otra vez el desayuno, cuando le des el nuevo Mornidine” (Medicamento para evitar los mareos matutinos)

“Sopla en su cara y te seguirá a donde sea”.

“Hasta una mujer puede abrirlo?”

“El Mini Automatico, para un simple manejo”